Dos animadores de la firma impartieron a los jóvenes participantes sus primeras clases de ciencias con un método tan didáctico como divertido. Como si de un juego se tratara, los alumnos de la Escuela de Verano aprendieron cómo y por qué erupciona un volcán, cómo se consigue luz sin electricidad o cómo el cuerpo humano es capaz de transformarse en un imán. El Ayuntamiento contrató esta actividad dado el éxito que, a su juicio, ha tenido esta iniciativa en otros puntos del país. En la imagen, los animadores enseñan un «truco» científico a los participantes en la Escuela de Verano.