Como si después de una tormenta tras la que pasada la lluvia asoman los caracoles, desaparecieron los coches del centro de Mieres y aparecieron los niños. Muchos pequeños hicieron pacientemente la cola para poder disfrutar de las actividades que se organizaron para el «Día sin coche» que consiguió ayer despejar la calle principal de la capital, Manuel Llaneza, para que sus ciudadanos la disfrutaran en toda su anchura.
Los únicos coches que consiguieron saltarse las restricciones de los cortes fueron unos muy ecológicos que formaban parte de la actividad bautizada con el nombre de «El gran premio del reciclaje», en el que los más pequeños, subidos en una botella, en una lata de sardinas o en cualquiera de los tres contenedores de reciclaje, trataba de completar el recorrido ayudados sólo por la fuerza de sus piernas que empujaban los pedales del vehículo.
Mientras, otros se decantaron por aumentar sus conocimientos sobre la separación selectiva de residuos, de dos formas: con el stand móvil de información «Estrellas del reciclaje» o con el juego «La ruleta del reciclaje» que Cogersa aportó para este día tan especial. Otra de las actividades con mayor aceptación entre el público fue «El hinchable del reciclaje», donde los niños pudieron saltar entre un decorado ambientado en el tema del día.
Además, la jornada estuvo llena de actividades entre las que destacaron la caravana del reciclaje, la exposición micológica, los paneles informativos bajo el tema «¿Qué harías tú por tu ciudad?», talleres de manualidades...
La tarde fue protagonizada por el deporte; balonmano, fútbol sala y exhibiciones de espada coreana, taekwondo y capoeira salieron al centro de la capital de Mieres para mostrar a la población este tipo de actividades que ayudaron a hacer más vistosa la jornada dedicada al peatón.
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